Niños de Arras

Buenos dí@s

    ¡Hace unos días vi esta fotografía y me pareció cargada de originalidad!
 

Fotografia realizada por A.P.B. Fotos www.apbfotos.es/
Los niños de arras, ¿actuales o de época?

Depende del gusto de los propios novios. El vestuario de los niños está abierto a múltiples propuestas pero sin olvidar que son niños y hay que vestirlos como tales.

Los niños de arras no deberían ser mayores de 7 u 8 años, porque entonces dejarían de ser “niños”. Tampoco es aconsejable elegir a los más pequeños de cada familia, porque pueden dar problemas, al ser bastante difícil “controlarlos” y enseñarles a hacer la tarea que tienen que hacer durante la ceremonia.
El vestuario debe ir acorde a las líneas generales elegidas para la ceremonia.
Fotografía realizada por A.P.B. Fotos www.apbfotos.es/
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Las coronitas de los niños las encontraras en Botanica 24

Por la iglesia ceremonia religiosa

Buenos dí@s

Cada día me doy más cuenta de lo maravilloso que es este trabajo. Imagino que lo mismo les ocurrirá al resto de compañeros que se encargan de otros trabajos en la boda.

No me digáis que no es precioso:

El coche pasa a recoger a la novia, a quien acompaña el padrino.

El novio, llega por separado, acompañado por la madrina. Los primeros en llegar a la iglesia deben ser el novio y la madrina. Éstos deberán esperar a la novia en el altar de la iglesia (y no esperar fuera como hacen la mayoría de la gente en la actualidad). Lo mismo para los invitados, que todos deben esperar a la novia en el interior del templo.

 

Fotografia realizada por A.P.B. Fotos

 

La novia llega a la iglesia, acompañada por el padrino, y entra en la iglesia mientras suena la marcha nupcial.

Si hay damas, pajes o niños de arras, estos entran detrás de la novia, vigilando no pisar la cola del vestido (cosa bastante frecuente).

El padrino (el novio) ofrecen su brazo izquierdo, excepto militares con sable (que se lleva a la izquierda) que ofrecen su brazo derecho.

Fotografia realizada por A.P.B. Fotos

 

 Una vez que la novia ha llegado al altar la colocación en el mismo de izquierda a derecha es como sigue: la madrina, la novia, el novio y el padrino (siempre mirando hacia el altar). Los testigos de cada uno se sitúan a lado correspondiente (si van por la novia a la izquierda y si van por el novio a la derecha). Los familiares también se deberían colocar en su lado correspondiente (aunque es una práctica poco llevada a cabo). Se suele dejar este tipo de colocaciones para bodas muy formales.

En bodas muy formales, los padrinos pueden estar situados a un lado del altar, en vez de al lado de los novios. A lo largo de la ceremonia el sacerdote reclama los anillos que se colocan en el dedo anular derecho (excepto en algunas zonas como Cataluña que se lo colocan en el izquierdo).
Tanto los anillos como las arras se entregan en este orden: esposo a esposa y esposa a esposo. Las alianzas las suele tener el padrino y la arras la madrina, excepto si hay niños de arras, que son lo encargados de llevarlas.
Otra de las características de la boda religiosa, es que los novios además de comulgar beben del cáliz.
 Una vez “casados” el novio levanta el velo de la novia, y la da un beso (la expresión “puedes besar a la novia”). Se finaliza el acto con la firma de los contrayentes, padrinos y testigos (generalmente en el altar o en la sacristía). El sacerdote debe entregar a los contrayentes la certificación eclesiástica para su inscripción en el Registro Civil y que surta los efectos legales correspondientes.

Cortejo de salida.
La salida de la iglesia es: los novios del brazo, detrás los padrinos y los niños de arras y las damas de honor. Si los padres no son los padrinos, pueden salir el padre de la novia del brazo de la madre del novio, y el padre del novio del brazo de la madre de la novia.

 Al salir, se produce la inevitable lluvia de arroz (aunque en algunos casos se lanzan pétalos de flores y se aplican otras costumbres). Si durante la boda hay un servicio de fotógrafo y vídeo contratados, deberán ser lo más discretos posibles y no hacer ruido o molestar.

Los nuevos esposos marchan juntos en el automóvil.

Música.
La marcha nupcial, solamente suena cuando entra la novia en la iglesia y cuando salen los novios del templo. La más escogida por todas las parejas es la “Marcha Nupcial de Mendelssohn”. Los orígenes de tal costumbre (poner una marcha nupcial al entrar en la iglesia) parece que viene de la boda celebrada en 1858, de la Princesa Victoria de Inglaterra (hija de la Reina de Inglaterra y Emperatriz de la India), con el Príncipe Federico Guillermo de Prusia. La Princesa, que se casó en la Capilla Real de Saint James’ Palace, eligió la obra de Mendelssohn para acompañar su entrada a la iglesia. Esta costumbre se fue imponiendo desde la corte hasta las instancias más nobles del pueblo llano, y esta costumbre perdura hasta nuestros días. Cuenta, la historia, que para salida de la Iglesia eligió la “Opera Lohegrin” de Wagner .
Pero, aunque la marcha nupcial es la reina “musical” de la ceremonia, a lo largo de toda la boda, se suelen escuchar otros temas clásicos (bien “enlatados” o bien interpretados en directo). Si el presupuesto lo permite, puede contratar los servicios de un cantante profesional o de un coro.
Temas musicales.
Los temas que más se escuchan en una boda suelen ser: el “Aleluya” del Mesías de Haendel o su “Canticorum”, “Lascia ch’io Pianga” o “Heil, heil, heil”. También el tema “Die Himmel Erzählen” de Haydn, de su obra la Creación. Durante la ceremonia el repertorio a escoger por los novios es muy extenso, siempre de autores clásicos y consagrados, aunque puede optarse por composiciones más modernas, o piezas populares y tradicionales de nuestra región, autonomía o país.
Del gran repertorio disponible podemos destacar algunas composiciones como: el “Ave María” de Schubert, el “Gloria” de Vivaldi. Luego de autores como Mozart, podemos elegir multitud de composiciones como: “Aleluya”, “Laudate Dominum”. Y de otros autores, podemos elegir: “How Beatifull” (de la obra el “Mesías”), el “He shall feed his folck”, de Haendel, el “Panis Angelicus” de Franck, el “Et in Unum” de Bach ó el “Amén” de Pergolesi. Las posibilidades son muchas y variadas.
Elección personal.
Seleccionar la música que se oirá durante toda la ceremonia es una elección personal de los novios.

Si optamos por la música clásica tenemos un amplio repertorio donde escoger. Si optamos por música más regional o típica de la zona, procure respetar la tradición. Y en la medida de lo posible, utilice instrumentos originales (dulzaina, tamboril …).